Libertad para impulsar la innovación

¿Se imagina trabajar en una empresa sin jefes? ¿Y disfrutar de tres meses de vacaciones pagados cada año sin reticencias? ¿Y poder decidir su salario y horario de trabajo? E incluso despedir al líder de la compañía en que trabaja cuando no aporta valor. No son utopías, aunque lo parezca. Todas estas medidas son posibles en organizaciones punteras en la gestión de recursos humanos. Y más que posibles, son prácticas que se están llevando a cabo y se han demostrado exitosas en compañías que se diferencian para bien de su competencia. Sus protagonistas son firmas innovadoras y que llevan esta innovación a todos los rincones de la organización. Pero no son españolas. Porque en las organizaciones empresariales nacionales la innovación no ha llegado al área de recursos humanos.

Al menos, esa es una de las conclusiones que exponía el consejero delegado de DKV Seguros, Josep Santacreu, en la presentación de Innovarh, una iniciativa creada por Esade y nueve empresas (3M, Manpower, Fundación Once, Nestlé, Novartis, Puig, Caja Navarra, Siemens y la propia DKV) con el objetivo de analizar las últimas tendencias en gestión del talento e incorporar las que fomenten la innovación para hacer más competitivas a las empresas.

“Los directivos hemos trabajado poco la gestión de recursos humanos y no hemos incorporado la innovación en ella como hemos hecho en otras áreas de la compañía. Y eso, a pesar de que nos llenamos la boca diciendo que las personas son lo más importante de la organización, pero no les dedicamos el tiempo suficiente”, afirma tajante Santacreu, en la creencia de que se ha tendido hacia un modelo homogéneo en la gestión de las plantillas en las empresas españolas, donde las buenas prácticas que están extendidas no son nuevas, tienen 30, 40, 50 años… Y las que funcionan, resume, cuentan con unas características comunes: que supongan un beneficio personal, que dispongan del apoyo de los directores y que mejoren el nivel reputacional del departamento de recursos humanos.